Ventajas competitivas de la construcción modular industrializada.
Plazo de entrega reducido
La construcción industrializada modular permite reducir el plazo de entrega de una instalación hasta la tercera parte respecto a la construcción tradicional, fundamentalmente por la ejecución de trabajos en paralelo. Mientras se pre-ensambla en fábrica la edificación con todas sus instalaciones, se van realizando in situ los trabajos de obra civil y cimentación, de tal manera que al concluir estas tareas, el edificio se encuentra con un alto grado de avance, listo para iniciar el montaje. Esto se traduce en un importante ahorro financiero para los clientes que no se ven obligados a financiar una inversión improductiva durante años y un adelanto en los flujos de caja que genera dicha inversión.
Costes menores
Gracias a las condiciones favorables de la producción en fábrica que permiten una mejora continua de la productividad, un aprovechamiento de la curva de experiencia y un diseño orientado a la reducción de costes, tanto en fábrica como en obra, se puede ofrecer un producto de alta calidad a un coste altamente competitivo con la construcción tradicional.
Instalaciones Trasladables
Debido al carácter de instalación pre-ensamblada, que requiere una ingeniería específica para ser transportada al sitio, cualquier edificación es desmontable para poder ser trasladada a otra ubicación, con un mínimo impacto.
Calidad
La fabricación en un espacio completamente cerrado y mediante cadena de producción, permite aplicar al proceso productivo, estándares y controles de calidad propios de la industria, más exigente, en términos generales, que el de la mayoría de las obras construidas in situ por el método tradicional.
Menos trámites burocráticos
Al ser consideradas instalaciones desmontables y trasladables, se califican como bienes muebles. Normalmente la gestión de todos los permisos suele ser mucho más sencilla y requiere menos tiempo, que una construcción tradicional
Flexibilidad
La fabricación en una industria permite un alto grado de personalización de cada instalación mediante la introducción de materiales específicos y acabados vanguardistas, sin que esto suponga un alargamiento de los plazos de entrega o un encarecimiento significativo del producto. Además permite combinar espacios más flexibles que pueden cambiar conforme varían las necesidades del usuario: fácilmente ampliables, fáciles de cambiar su distribución e incluso es posible trasladables total o parcialmente.